terrazocultor
16/08/07, 22:55:52
Buenas,
Pues que esta mañana he dado una vuelta por el huerto y me he acercado a mi tienda habitual de asuntos huerteros y me han dicho que han retirado del mercado el oxicloruro de cobre.
Lo que no sé es si han retirado la marca concreta que yo compraba, o el producto en sí.
Le he preguntado al dependiente "qué producto había entonces como alternativa."
Y me ha contestado que "nada"
A su vez, le he dicho: "pues me extraña que los agricultores profesionales se limiten a aguantarse sin un producto sin usar una contrapartida".
El dependiente me dice: "Es por el asunto ecológico, los frutos y hortalizas que llevan trazas de un producto retirado o prohibido, no pasan los controles y no salen de España".
Total, que entre pitos y flautas, me he vuelto sin oxicloruro de cobre ni nada que le sustituya.
Es un buen momento para desempolvar los cachivaches del CALDO BORDELÉS, que tan buen resultado me dió en mis primeros años, si bien es algo engorroso de preparar comparado con la comodidad del oxicloruro de cobre. Como ventaja, un sobrecito de oxicloruro vale (no recuerdo con exactitud) uno o dos euros, mietras que con uno o dos euros de caldo bordelés puedes fumigar 30 veces más, lo que significa que es treinta veces más barato. Y el caldo bordelés sigue estando vigente en agricultura ecológica.
¿sabeis algo de tal retirada del mercado del oxicloruro de cobre?
Por si sirve de algo y a pesar de que está muy documentado en internet, os digo como preparo el caldo bordelés:
Hay que hacer dos disoluciones distintas. La de cobre y la de cal. Ambas disoluciones de pueden almacenar durante el tiempo que queramos: NO se echan a perder. Pero cuando las mezclamos para hacer el caldo bordelés, hay que usarlas inmediatamente: No se puede guardar más allá de una hora aproximadamente.
Primero, preparamos la disolución de cobre:
Os doy mis medidas, pero podeis escalarlas a vuestras necesidades:
En una botella de medio litro, pongo 10-15 gramos de sulfato de cobre, que son unas piedrecitas azules. El sulfato de cobre normalmente viene "pentahidratado" que es lo que le dá el color azul. Sobre él, echamos agua hasta llenar la botella. El sulfato de cobre es un potente fungicida y él mismo es un nutriente de tipo oligoelemento.
No os preocupeis por disolver el sulfato de cobre. Vereis que se posa en el fondo, pero se disolverá solo (pero tarda mas de un día) por lo que esta botella la prepararemos con antelación suficiente.
Esta botella se puede guardar por tiempo indefinido hasta que decidamos hacer el caldo bordelés.
Despues, preparamos la disolución de cal
El sulfato de cobre preparado en la disolución anterior no se debe usar porque es ácido y haría daño a las plantas. Para neutralizar ese carácter ácido es por lo que se prepara esta disolución de cal, que es básica (alcalina).
Usaremos un tarro de vidrio también de medio litro aproximadamente. No usar plástico porque la cal se calienta al disolverse y fundiría el plástico derramándose todo. Y cuidado, porque la cal de la que hablamos es "cal viva", que es caústica (quema la piel). Se presenta en forma de piedras de tamaño variable. Se vende en una buena droguería. La que no gasteis, tenedla bien seca guardada en un recipiente hermético.
Ponemos en el tarro unos 20 gramos de cal viva. Echamos agua solo hasta cubrir la cal. La dejamos un dia para que "se apague" la cal. Al día siguiente entonces echamos agua al tarro hasta completar el medio litro aproximadamente. Hacer esto en dos fases es importante para que la cal se hidrate. Respetar este procedimiento.
Este tarro también se puede guardar indefinidamente hasta que decidamos hacer el caldo bordelés.
Preparamos el caldo bordelés
Consiste en mezclar las dos disoluciones en una proporción exacta.
Aquí el orden es importante.
1. Primero, vertemos en una vasija la solución del sulfato de cobre.
2. Cogemos el tarro con la solución de cal y lo removemos (la cal estará posada en el fondo)
3. Por medio de un colador, echamos un poco (no todo!!) de la solución de cal a la vasija que contiene el sulfato de cobre. El colador lo usamos porque la cal suele venir con arenilla que puede obstruir el pulverizador o mochila.
4. Muy importante: Removemos la mezcla.
5. Por medio de papel indicador del pH comprobamos que el pH sea neutro, es decir, 7. La cajita que contiene la tira de papel medidor de pH suele llevar una escala de colores, uno para cada nivel de pH. Se venden en tiendas de productos de laboratorio. Lo normal es que al principio el pH sea ácido, pues predomina el sulfato de cobre. A medida que vayamos añadiendo mas disolución de cal, el pH se hará menos ácido e irá subiendo hacia 7.
6. Si el pH es ácido (menor de 7), iremos al punto "3" de estas instrucciones, y así hasta que el pH sea 7.
7. Si nos pasamos un poco con la solución de cal, el pH se irá a 8 ó mas. Entonces, echaremos un poquito de agua para bajar el pH a 7. Por eso es importante echar la cal poco a poco e ir midiendo el pH. Si nos pasamos con la cal, tiene dificil solución.
Lo importante es que el pH debe ser 7 o muy cercano a 7.
Una vez conseguido ese pH, se remueve todo un poco más, se completa con más agua hasta conseguir un volumen final de dos litros, y se echa a la mochila para pulverizar las plantas. Este preparado una vez hecho no puede guardarse y hay que usarlo inmediatamente, pues se estropea con rapidez.
Nota: Muchas veces me he encontrado con quien dice que el pH neutro no es el 7 sino el 5.5. Y va a ser que no. Cuando se dice que el pH "neutro" es el 5.5 se refiere a que es neutro...para nuestra piel. Pero es que nuestra piel no es neutra: Es ligeramente ácida.
Otra nota: Este maravilloso producto que sigue funcionando maravillosamente a dia de hoy debe su nombre a la región en donde fue usado por primera vez: En Burdeos. Resulta que se fumigaban con este producto las vides no con fines fitosanitarios, sino para disuadir a los amigos de lo ajeno. Los viticultores se percataron que las vides tratadas con este producto no padecian enfermedades fúngicas mientras que las demas sí.
saludos
Pues que esta mañana he dado una vuelta por el huerto y me he acercado a mi tienda habitual de asuntos huerteros y me han dicho que han retirado del mercado el oxicloruro de cobre.
Lo que no sé es si han retirado la marca concreta que yo compraba, o el producto en sí.
Le he preguntado al dependiente "qué producto había entonces como alternativa."
Y me ha contestado que "nada"
A su vez, le he dicho: "pues me extraña que los agricultores profesionales se limiten a aguantarse sin un producto sin usar una contrapartida".
El dependiente me dice: "Es por el asunto ecológico, los frutos y hortalizas que llevan trazas de un producto retirado o prohibido, no pasan los controles y no salen de España".
Total, que entre pitos y flautas, me he vuelto sin oxicloruro de cobre ni nada que le sustituya.
Es un buen momento para desempolvar los cachivaches del CALDO BORDELÉS, que tan buen resultado me dió en mis primeros años, si bien es algo engorroso de preparar comparado con la comodidad del oxicloruro de cobre. Como ventaja, un sobrecito de oxicloruro vale (no recuerdo con exactitud) uno o dos euros, mietras que con uno o dos euros de caldo bordelés puedes fumigar 30 veces más, lo que significa que es treinta veces más barato. Y el caldo bordelés sigue estando vigente en agricultura ecológica.
¿sabeis algo de tal retirada del mercado del oxicloruro de cobre?
Por si sirve de algo y a pesar de que está muy documentado en internet, os digo como preparo el caldo bordelés:
Hay que hacer dos disoluciones distintas. La de cobre y la de cal. Ambas disoluciones de pueden almacenar durante el tiempo que queramos: NO se echan a perder. Pero cuando las mezclamos para hacer el caldo bordelés, hay que usarlas inmediatamente: No se puede guardar más allá de una hora aproximadamente.
Primero, preparamos la disolución de cobre:
Os doy mis medidas, pero podeis escalarlas a vuestras necesidades:
En una botella de medio litro, pongo 10-15 gramos de sulfato de cobre, que son unas piedrecitas azules. El sulfato de cobre normalmente viene "pentahidratado" que es lo que le dá el color azul. Sobre él, echamos agua hasta llenar la botella. El sulfato de cobre es un potente fungicida y él mismo es un nutriente de tipo oligoelemento.
No os preocupeis por disolver el sulfato de cobre. Vereis que se posa en el fondo, pero se disolverá solo (pero tarda mas de un día) por lo que esta botella la prepararemos con antelación suficiente.
Esta botella se puede guardar por tiempo indefinido hasta que decidamos hacer el caldo bordelés.
Despues, preparamos la disolución de cal
El sulfato de cobre preparado en la disolución anterior no se debe usar porque es ácido y haría daño a las plantas. Para neutralizar ese carácter ácido es por lo que se prepara esta disolución de cal, que es básica (alcalina).
Usaremos un tarro de vidrio también de medio litro aproximadamente. No usar plástico porque la cal se calienta al disolverse y fundiría el plástico derramándose todo. Y cuidado, porque la cal de la que hablamos es "cal viva", que es caústica (quema la piel). Se presenta en forma de piedras de tamaño variable. Se vende en una buena droguería. La que no gasteis, tenedla bien seca guardada en un recipiente hermético.
Ponemos en el tarro unos 20 gramos de cal viva. Echamos agua solo hasta cubrir la cal. La dejamos un dia para que "se apague" la cal. Al día siguiente entonces echamos agua al tarro hasta completar el medio litro aproximadamente. Hacer esto en dos fases es importante para que la cal se hidrate. Respetar este procedimiento.
Este tarro también se puede guardar indefinidamente hasta que decidamos hacer el caldo bordelés.
Preparamos el caldo bordelés
Consiste en mezclar las dos disoluciones en una proporción exacta.
Aquí el orden es importante.
1. Primero, vertemos en una vasija la solución del sulfato de cobre.
2. Cogemos el tarro con la solución de cal y lo removemos (la cal estará posada en el fondo)
3. Por medio de un colador, echamos un poco (no todo!!) de la solución de cal a la vasija que contiene el sulfato de cobre. El colador lo usamos porque la cal suele venir con arenilla que puede obstruir el pulverizador o mochila.
4. Muy importante: Removemos la mezcla.
5. Por medio de papel indicador del pH comprobamos que el pH sea neutro, es decir, 7. La cajita que contiene la tira de papel medidor de pH suele llevar una escala de colores, uno para cada nivel de pH. Se venden en tiendas de productos de laboratorio. Lo normal es que al principio el pH sea ácido, pues predomina el sulfato de cobre. A medida que vayamos añadiendo mas disolución de cal, el pH se hará menos ácido e irá subiendo hacia 7.
6. Si el pH es ácido (menor de 7), iremos al punto "3" de estas instrucciones, y así hasta que el pH sea 7.
7. Si nos pasamos un poco con la solución de cal, el pH se irá a 8 ó mas. Entonces, echaremos un poquito de agua para bajar el pH a 7. Por eso es importante echar la cal poco a poco e ir midiendo el pH. Si nos pasamos con la cal, tiene dificil solución.
Lo importante es que el pH debe ser 7 o muy cercano a 7.
Una vez conseguido ese pH, se remueve todo un poco más, se completa con más agua hasta conseguir un volumen final de dos litros, y se echa a la mochila para pulverizar las plantas. Este preparado una vez hecho no puede guardarse y hay que usarlo inmediatamente, pues se estropea con rapidez.
Nota: Muchas veces me he encontrado con quien dice que el pH neutro no es el 7 sino el 5.5. Y va a ser que no. Cuando se dice que el pH "neutro" es el 5.5 se refiere a que es neutro...para nuestra piel. Pero es que nuestra piel no es neutra: Es ligeramente ácida.
Otra nota: Este maravilloso producto que sigue funcionando maravillosamente a dia de hoy debe su nombre a la región en donde fue usado por primera vez: En Burdeos. Resulta que se fumigaban con este producto las vides no con fines fitosanitarios, sino para disuadir a los amigos de lo ajeno. Los viticultores se percataron que las vides tratadas con este producto no padecian enfermedades fúngicas mientras que las demas sí.
saludos
